03 July 2010

Los colores quedaron atrapados en Valparaiso

La primera parada en Chile continental fue Santiago, la capital. Pasé unos días por allí casi por obligación, por que es el único sitio al que podía volar desde la isla de Pascua. Y mi impresión es que Santiago no es gran cosa como ciudad. Pero en Chile ya me siento como en casa. Estos últimos días he llevado la vida que llevaba en Madrid, pero sin trabajar, claro. Dormir, comer, carretear (así se le dice acá a salir a tomarse unas pepsicolas), estoy empezando a comer genial otra vez, se acabaron los palillos, el arroz, los talalines y bienvenida sea la carnaza.




Así que con tantas cosas que hacer, he de reconocer que el tiempo que pasé en Santiago dejé la cámara abandonada por primera vez en el viaje y me dediqué a disfrutar de la ciudad en otros sentidos. Junto con los suizos y el inglés, a los que abandoné momentanamente hace unos días para continuar mi viaje.



Dedicada para mi insufrible ex-vecina: ahora descanso tranquilo

Y así llegué a Valparaiso. Aquí la mejor manera de viajar es en bus, un transporte que en lo que llevo de viaje no me ha aportado nada mas que dolores de espalda. Pero aquí es el medio de trasporte oficial. Los colectivos (buses) son los mejores equipados en los que he viajado, incluso para las distancias cortas. Y baratos... muy baratos





¿Y Valparaiso? Llegué aquí recomendado por varias personas, que me dijeron que no me la podía perder. Y me alegro de haber venido. Es una ciudad costera, con un importante puerto. Pero la montaña está muy cerca de la playa. lo que hace que el pueblo esté situado en los cerros de la montaña, y se haga imprescindible usar ascensor para llegar a algunas calles. De echo los ascensores son un simbolo de la ciudad.

 






Como también lo son los colores vivos que se encuentran en todo el pueblo. Las calles, las casas, los graffitis por toda la ciudad... Ahora empiezo a entender por qué Pablo Neruda eligió este lugar para inspirarse y escribir los versos más tristes aquella noche.




6 comments:

Jose Mª said...

Increible Valparaiso!! yo tengo uno de esos funiculares de madera en mi casa, eso si, esperaba mencion especial en el post por tanto te insisti, bueno no pasa nada, se que te acordaste de mi y te da verguenza publicarlo, mvmvmv.
Disfruta de Sudamerica! sabes que Panama te espera si quieres, si no, nos veremos ya pronto amigo...

Paula said...

“Yo construí la casa. La hice primero de aire. Luego subí en el aire la bandera y la dejé colgada del firmamento, de la estrella, de la claridad y la oscuridad.”

Qué grande Neruda y qué grandes tus fotos!!

Muchos besos

Anonymous said...

Ey!! que sitio más bonito! me gusta tanto colorido!!! y poeta te has puesto jejeje!!
y... mi pregunta de siempre: ahora para donde???
besos!
Sonia

La Piccola Principessa said...

Buena recomendación este lugar!! Me encantan..tanto color me trasmite positivismo :) ¿¿cómo es la gente de este lugar??
muy bonito si señor

p.d: mención especial a las de las mascotas jejej me encantan sus expresiones

próxima parada?

Besitoooss y abrazooosss

Vuelveee yaaa jajajja

Gobo said...

Bueno macho etapa nueva, idioma nuevo, comida nueva...a seguir disfrutando.

Me encanta el gato reflejado en la ventana, eres un crack.

Tiene buena pinta todo aquello, ya uno no sabe ni a donde ir, todo mola!!

Un abrazo!!!!

laura said...

Que pasa rodri??? Cuanto tiempo!! la verdad es que se podría decir que son todo buenas postales!! Quizás alguna en la que aparezcas tu...simplemente para comprobar que estas por ahí de verdad!!! ;-)
De la vecina, mejor no decir nada.. ahora soy yo la maricona... en fin!!!Menuda envidia tenemos todos, sigue disfrutando! un besazo

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